Aprende a trabajar bajo presión

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Hay personas que se sienten cómodas al trabajar bajo presión y otros que no lo llevan tan bien. Si eres de los segundos, vamos a daros unas pautas para saber cómo afrontarlo.

Hablamos de trabajar bajo presión cuando tenemos sobrecarga de actividad y unas condiciones limitadas de tiempo para realizarlo. Además, también nos genera estrés laboral mantener la productividad, la eficiencia. No olvidemos que trabajar bajo presión puede aprenderse y es algo inevitable en nuestro mundo contemporáneo en donde las exigencias se han multiplicado.

 ¿Cómo afecta a tu productividad trabajar bajo presión?

  • Bajo nivel de eficiencia.
  • Absentismo (no justificado o por enfermedad)
  • Relaciones laborales casi nulas.
  • Dificultad de concentración y memorización.
  • Desorganización laboral.
  • Otro de los síntomas de estrés laboral en el trabajador es el denominado Burnout: el síndrome se detecta en el 7.5% de las personas antes de los 5 años de ejercicio profesional o laboral, y en el 25% antes de los 10 años de desempeño, constituyéndose en un problema de salud pública.

El estrés laboral te puede llegar a afectar de muchas maneras. Desde el punto de vista físico, puedes llegar a sentir alteración del sueño, fatiga, dolor de cabeza o dolor muscular. La presión puede llegar también a generar problemas a nivel de conducta sufriendo incluso cambios bruscos y violentos de humor. También te altera emocionalmente: aburrimiento, cinismo, distanciamiento afectivo, conflictos familiares,…

Como decíamos, no todo el mundo soporta trabajar bajo presión. Pero todo se aprende. Lo mejor es que te demos unas pautas.

Pautas para afrontar trabajar bajo presión

  • Analizar la tarea con el objetivo de separar lo importante de lo que no lo es y así definir las prioridades.
  • A partir de este análisis podremos determinar el foco de atención y los elementos necesarios para llevar a cabo las actividades.
  • En este análisis se deben tomar en cuenta los objetivos claves, el contenido del trabajo, la disponibilidad de los recursos y los parámetros y estándares de desempeño fijados por los superiores.
  • Manejar el tiempo resulta crucial para enfrentar y combatir el estrés cuando debemos lidiar con una carga de trabajo pesada.
  • Sí se planifica adecuadamente el tiempo, el estrés disminuye y es más probable que se cumplan con las fechas de entrega sin apuros. Asimismo, se puede asegurar el logro de los resultados al dejar lugar para los imprevistos y eventualidades.
  • Determinar las tareas que resulten improductivas y desperdician nuestro tiempo.

Si intentas aplicar estos consejos llevarás mejor la presión en el trabajo. Es una cuestión de tiempo, de ganas y de organización. ¡A por ello!

(Fuente: altonivel.com)