Saltear al contenido principal

Trucos de experto: Cómo leer el «baño de fusión» para saber si estás soldando bien.

En el mundo de la soldadura, existe una diferencia abismal entre «derretir metal» y soldar profesionalmente. La clave de esa diferencia reside en un solo lugar: el baño de fusión.

Ese pequeño charco de metal líquido que se forma bajo el arco eléctrico es el espejo que te dice, en tiempo real, si tu soldadura será una obra de arte o un defecto estructural. Como bien saben los expertos que utilizan tecnologías de simulación, aprender a «leer» este baño es una habilidad muy valiosa que puedes desarrollar.

Aquí tienes los trucos definitivos para interpretar lo que el metal líquido te está intentando decir.

1. La forma del baño: Tu indicador de velocidad

El baño de fusión debe tener una forma ovalada y equilibrada. Si observas con atención, su contorno te da la clave de tu avance:

  • Si es demasiado circular: Probablemente vas muy lento. Estás aportando demasiado calor en un solo punto, lo que puede provocar perforaciones o un cordón excesivamente ancho y débil.
  • Si es alargado y puntiagudo: Vas demasiado rápido. El metal no tiene tiempo de fusionarse correctamente con el material base, lo que resultará en una falta de penetración.
  • El truco: Busca que el baño sea un óvalo perfecto que te «siga» con suavidad mientras avanzas.

2. La «cresta» de la escoria: No te dejes engañar

Uno de los errores más comunes de los principiantes es confundir la escoria líquida con el metal fundido.

  • Cómo diferenciarlos: La escoria suele ser más brillante y flotar en la parte superior del baño.
  • El consejo experto: El metal fundido debe estar siempre al frente, «empujando» el camino. Si ves que la escoria se adelanta y se mete debajo del arco, detente: estás atrapando impurezas dentro de la soldadura (inclusiones de escoria). Mantén el arco en la parte delantera del baño para asegurar que el gas de protección o el revestimiento hagan su trabajo.

3. La acción de «mojado» en los bordes

Fíjate en cómo el metal líquido toca las paredes del material base. Este fenómeno se llama «mojado»:

  • Bordes suaves: Si el metal parece fluir y unirse de forma natural a los lados, la temperatura es correcta.
  • Bordes «mordidos»: Si ves que el arco está excavando un surco en el metal base pero el baño de fusión no lo rellena, estás creando una «mordedura» (undercut). Esto suele ocurrir por un voltaje demasiado alto o un ángulo de antorcha incorrecto.

4. El sonido: El aliado del baño de fusión

Aunque estemos hablando de «leer» visualmente, el oído ayuda a confirmar lo que ves.

  • En procesos como el MIG/MAG, un baño de fusión sano viene acompañado de un sonido constante, similar al de «tocino friéndose».
  • Si el sonido es errático o hay explosiones, verás que el baño de fusión se vuelve turbulento y empieza a escupir proyecciones (salpicaduras).

Conclusión

Soldar bien no es cuestión de suerte, es cuestión de observación. La próxima vez que bajes la careta, no te limites a mirar el arco; concéntrate en el baño de fusión. Mira su forma, controla su velocidad y asegúrate de que «moje» bien los bordes.

Cuando domines la lectura del metal líquido, habrás pasado de ser alguien que maneja una máquina a ser un verdadero artesano de la soldadura.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *